Las residencias Raiola O Hórreo y Raiola San Marcos avanzan hacia la “Violencia Cero”y la eliminación de sujeciones, de la mano de Fundación Maria Wolff
La semana pasada, los equipos de las residencias Raiola O Hórreo y Raiola San Marcos, ubicadas en Santiago de Compostela, completaron con éxito su proceso formativo especializado en la implantación de Centros libres de sujeciones y el Manejo de conductas complicadas (SPCD).
Esta formación, impartida bajo la metodología de Fundación Maria Wolff, representa un paso decisivo hacia el objetivo de “Violencia Cero” en el ámbito residencial. El programa se centra en dotar a los trabajadores de herramientas técnicas, estructurales y opciones atencionales para sustituir las sujeciones físicas por estrategias de cuidado basadas en la dignidad y la seguridad preventiva.

Compromiso y excelencia del equipo humano
El éxito de este proceso radica en la implicación de toda la plantilla de Raiola Residencial. Durante las sesiones, se ha puesto de manifiesto el elevado nivel del equipo técnico, cuya capacidad de análisis ha sido fundamental para adaptar los protocolos a la realidad de cada residente.
Asimismo, destaca el firme compromiso del equipo de atención directa. La cohesión entre las profesionales más veteranas, que aportan su experiencia y saber hacer, y las nuevas incorporaciones, que suman entusiasmo y una mirada renovada a una formación cada vez más específica, ha permitido crear un entorno de aprendizaje colaborativo esencial para el cambio de cultura asistencial.
Centros enfocados en el bienestar
Tanto Raiola O Hórreo como Raiola San Marcos son centros que destacan por su enfoque en la atención centrada en la persona. Situadas en entornos que facilitan la integración comunitaria, estas residencias han apostado por una gestión profesional que prioriza la autonomía y el confort de sus usuarios, evitando el uso de medidas restrictivas.
Con esta formación, Fundación Maria Wolff continúa acompañando a centros de toda España en la retirada planificada y segura de sujeciones, demostrando que la profesionalización y la empatía son las mejores herramientas para garantizar unos cuidados excelentes.





